El Consejo de Ministros ha aprobado, a propuesta del Ministerio de Trabajo y Economía Social, el Estatuto de las personas en formación práctica no laboral, coloquialmente denominado como Estatuto del Becario que, por un lado, delimita las actividades formativas y las estrictamente laborales y, por otro, determina el régimen jurídico de las personas durante el tiempo en que desarrollen esta actividad formativa en una empresa. Te presentamos los aspectos más destacados de esta nueva normativa.
¿Qué es el Estatuto del Becario?
Por ahora es un anteproyecto de ley que busca enmendar la precariedad que sufren muchos estudiantes en prácticas. Los dos cambios más transformadores que plantea son: reducir a la mitad el máximo de prácticas extracurriculares a 480 horas. De modo que estos períodos ajenos a los créditos formativos no se alarguen más de la cuenta y compensar los gastos de los estudiantes que no perciban una nómina. Las empresas o entidades públicas que acojan a un becario deberán abonarle los gastos de desplazamiento o manutención.
Otras medidas
El Estatut nace con la vocación de ordenar la relación de los becarios y las entidades que los acogen, partiendo de la premisa de que la vinculación no es laboral.
También establece que las prácticas sólo podrán realizarse al amparo de un acuerdo o convenio de cooperación con el correspondiente centro formativo autorizado. Y que las tareas deben ajustarse al contenido formativo recogido en el plan de formación, además de prohibirse expresamente pagar por formarse. Estos requisitos se añaden a la obligación de dar de alta a los becarios en la Seguridad Social, que entró en vigor en 2024.
Además, reconoce el derecho de los estudiantes a descansos, festivos y vacaciones, a la compatibilidad de las prácticas con el resto de la actividad formativa, a los servicios con los que cuentan las personas trabajadoras, a una adecuada tutorización en el desarrollo de su actividad formativa, una protección de su salud y protección también frente a la violencia y el acoso.
¿Y si no se cumple?
El texto incluye también nuevas sanciones que podrá imponer la Inspección de Trabajo, como multas de hasta 7.500 euros por incumplir los nuevos derechos de los becarios y hasta 225.000 euros para situaciones de discriminación.
¿Qué recorrido le queda a partir de ahora?
El anteproyecto será ahora sometido a audiencia pública antes de regresar al Consejo de Ministros para su aprobación definitiva como proyecto de ley.
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